Constitución de 1824



PRESENTACIÓN
Este libro es el resultado de las investigaciones conjuntas realizadas en los seminarios que impartí en el programa de doctorado del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México: De la Res Pública a la República, entre febrero y julio de 2000, y Formas de la política y discurso político decimonónico mexicano, de febrero a julio de 2001. En ambos cursos tuve el placer de dirigir y discutir un trabajo que partía del cuadro general de la crisis del antiguo régimen americano y euro-peo con el propósito de comprender el proceso de cambio que condujo a la declaración de Independencia, para entender así cómo la sociedad política afrontó el problema de constituirse como nación soberana y el modo en que acordó las bases de la nueva forma de gobierno.

A lo largo de dos semestres de presentaciones, discusiones de libros, artículos y de análisis de documentos se dio el fenómeno, muy frecuente en el programa de doctorado en historia de esta institución, de que el director del curso se sintiera tan estimulado por los estudiantes y ellos a su vez respondieran con vehemencia tanto a sus propias inquietudes como a las mías. El resultado es que convenimos que el trabajo realizado se tradujera en una publicación que documentara nuestro quehacer académico mediante el cual exponemos la dinámica del proceso que culminó en la Constitución de 1824, carta de nacimiento de la República Mexicana. Los trabajos traducen tanto la inquietud de las estudian-tes como las mías por comprender la Constitución corno el producto de experiencias acumuladas en constante reinterpretación por parte de la generación que vivió y participó activamente en el proceso de la Independencia, en especial durante la fase comprendida entre 1808 y 1824. Bajo esta óptica se identificó como vector analítico del cambio político e institucional el marco parlamentario que dio forma no sólo al nuevo Estado mexicano sino, en general, a los nuevos estados latinoamericanos. Insistimos en señalar que los diputados de las distintas provincias representaron intereses territoriales fuertes y contaron con un acervo cultural y conocimiento del contexto internacional. En este libro, concebimos el proceso político que culminó con la Constitución de 1824 como una construcción histórica que se asienta en diversas instituciones e ideas que encuentra, entre 1821 y 1823, múltiples puntos de inflexión, como el intento de consolidación de una monarquía constitucional, una regencia y, finalmente, la instauración de un imperio nacionalizado, el de Agustín de Iturbide; para culminar en la confederación de los Estados Unidos Mexicanos. Mi estudio rescata el proceso que permitió el tránsito de una generación, protagonista de la Independencia y del nacimiento de la República Mexicana, desde su cultura política ilustrada hacia el liberalismo de corte notabiliar. La comprensión de este escenario fue clave para entender el significado que tuvo el vector constitucional en la construcción de la nueva nación, así como los alcances y límites de la primera Constitución republicana de 1824. En este marco procuré ilustrar cómo el nuevo constitucionalismo nació de las entrañas de la tradición: del derecho hispano y del derecho consuetudinario, y cómo en este proceso interactivo los actores políticos adecuan y modifican tanto sus posiciones ideológicas como las instituciones, lo cual permite superar los conatos de guerra civil y los siempre latentes desmembramientos del territorio que fuera la Nueva España, así como dar vida a una nueva forma estatal. El estudio elaborado por Fausta Gantús, Florencia Gutiérrez y María del Carmen León reconstruye las principales líneas argumentativas que giraron en torno a la forma y el contexto en que se planteó el problema de la reelección de los diputados de 1822 para la instalación del nuevo Congreso Constituyente. Esta polémica profundiza el debate en torno al significado y alcance de ciertos conceptos políticos clave, como el republicanismo, el federalismo y la soberanía, que ayudan a comprender los alcances del pacto mínimo que permitió resolver los graves problemas que afectaban la realidad de las diferentes entidades, cuya intención fue formar al nuevo país, mantener la integridad territorial, así como salvaguardar los particulares intereses provinciales. El libro expone la trayectoria de un número representativo de diputados, lo que permite entender el porqué de sus posiciones políticas y el sentido de su votación en el Congreso de 1824. Propone, además, un acercamiento a las discusiones y posturas políticas que tuvieron lugar entre los congresistas al momento de debatir el Plan de Constitución y formular el Acta Constitutiva, documentos que definían los alcances de la soberanía y la forma de gobierno de la incipiente nación. Este enfoque micro permite distinguir que la verdadera oposición no estuvo centrada en el asunto de la adopción del republicanismo, ni en la aceptación de la independencia y libertad de los estados; el punto de conflicto se suscitó en la discusión acerca de la concepción de la soberanía. La dicotomía se articuló en dos concepciones: soberanía única e indivisible o múltiple y parcial. El libro tuvo sus dificultades y sólo ahora lo publica el Centro de Estudios Históricos, gracias al interés de su actual director, el doctor Ariel Rodríguez Kuri. Agradezco a Marcello Carmagnani sus útiles recomendaciones editoriales, así como a los evaluadores que dictaminaron este texto. Más allá de todo, este libro es el resultado del diálogo académico entre profesor y alumnas, mis actuales colegas.

Alicia Hernández Chávez